foto del ambalse, rio ceballos

Que hacer en Rio Ceballos y Salsipuedes

A solo unos metros de la Ciudad de Cordoba hay unas localidades hermosas, Rio Ceballos y Salsipuedes. Poblacion fundada en 1830 por don Juan de Ceballos. Ocupa ambas márgenes del rio que lleva su nombre. Su edificación se compone de residencias veraniegas y de chalés distribuidos entre los cerros.

La zona serrana circundante y el río Ceballos constituyen el principal atractivo turístico. Se efectúan paseos por los alrededores al cerro Ñu Pora con la imagen del Cristo Redentor en su cuna. otros lugares de interés son cascada La Hornillos, Pozo Verde (gran olla formada por la erosión cascada las Cóndores), gruta de Santa Teresita Cimbrada del Tello y Las Pisaditas (con extrañas marcas impresas en la roca), Embalse y Cuenca Reserva Hídrica Natural Parque la Quebrada. donde se practican deportes náuticos y pesca

Que hacer en Rio Ceballos y Salsipuedes: paseos y excursiones

Salsipuedes: A 45 km localidad situada junto al río homónimo, sobre las últimas estribaciones de la Sierra Chica. Funcionan en ella importantes colonias de vacaciones. El turista, además de los paseos por las serranías, halla motivo de recreación en el parque municipal cruzado por el rio, cuyas aguas forman una espaciosa piscina. Dispone de canchas de tenis, frontón, juegos infantiles. pistas de baile y playa de estacionamiento.

En La estancia hay una capilla muy antigua donde se venera a la virgen de candelaria. En el Hogar de las Abejas se se explica como viven estos insectos y lo que producen y se venden sus productos. Nueve km al norte se encuentra Agua de oro, villa serrana de turismo bañadas por el rio del mismo nombre, que conserva la capilla del mismo nombre, y data aproximadamente de 1750

Capilla de Candonga (Monumento Historico nacional): A 21 km, esta reliquia colonial que data 1730. Fue el oratorio de la estancia de Santa Genrudis de la cual sólo se conserva la capilla. Obra probablemente del hermano blanqui. A pesar de sus reducidas dimesiones se le considera (según J. Buschiazzo) una obra maestra de nuestra arquitectura colonial. Se compone de una pequeña nave y la sacristia, todo cubierto con una bóveda de medio punto formando un arco que abriga la portada misma, típico rasgo mudéjar. En el altar principal se venera a la Virgen del Rosario. El trabajo a cuchillo de la baranda del comulgatorio y detalles de las imágenes prueban intervención de artistas indígenas en la decoración.

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